martes, 20 de julio de 2010

A veces...


Te necesito…
Esos días que siento la vida escurrirse…
Deshojándose cada día.
Con páginas vacías.
Esas tardes, de invierno lluvioso y frío.
Donde las letras de un libro,
Apenas abrigan los sueños…
A veces…cuando asoma la alegría
Por cualquier motivo.
Te busco, para sonreír contigo.

Pero un hondo silencio, me grita
…esa soledad, que morirá conmigo

viernes, 16 de julio de 2010

Dura realidad


María Paula abrió la puerta apurada por llegar, en su rostro de aterciopelada palidez, resaltaba su nariz colorada. Tiritando de frío dejó su cartera, y se tiró en el sofá. Comenzamos un diálogo rutinario y trivial. Hasta el momento que se acordó lo sucedido.
Camino hacia la cocina y comenzó a contarme…Anoche me pasó algo increíble, al salir del trabajo cerca de las 21:30 en la calle no había nadie…por el frío supongo… Al llegar frente a la plaza decidida a tomar un taxi, escuche el llanto fuerte de un niño. Me dí vueltas y lo vi. Era un niño de apenas ocho años, sentado en la puerta de un gran negocio. Tenía un canasto con “bollitos” fríos, tapados con un mantel. Lloraba muchísimo, con un llanto profundo, sentido…me acerque y le pregunté que le pasaba, me dijo que perdió $ 50 pesos, el dinero de sus ventas y que sin dinero no podía volver a su casa, que lo castigarían.
-A esta altura del relato y como la conozco, me detuve un instante en silencio para mirarla a los ojos, que ya comenzaban a llenarse de lágrimas:- Ella sosteniéndome la mirada me dijo: mami…que tristeza! Es apenas un niño, trabajando y con tanta responsabilidad! Solito en la calle, con tanto frío! Seguí en silencio sus expresiones gestuales, apasionadas y sentimentales. Luego continuo;… Intentaba consolarlo, pero el parecía no escucharme, hasta que le dije;…mira yo puedo darte $ 5, me respondió que su mamá se daría cuenta que por la cantidad de “bollitos” que tenía, le faltaba dinero…llena de impotencia le dije que lamentaba mucho, lo que le sucedía; mientras pensaba que no tenía cambio para dejárselo; pero cuando levante la mirada, vi a dos compañeras en la cabina telefónica. Me acerque a ellas, les pedí cambio, contándoles lo sucedido. Una de ellas me dijo, vámonos acerquémonos quiero verlo, en una de esas lo reconozco; Conozco a varios que mienten y embaucan descaradamente. -Volví a mirarla- Su rostro se endureció para decir…es solo un niño pequeño! Muy pequeño! Paradas frente a el, mis compañeras comenzaron a interrogarlo. Hasta, que la que quiso reconocerlo, se me acercó y me dijo, a este niño no lo conozco…es la primera vez que lo veo por aquí. Mientras una le decía, que le mienta a su mamá para que no lo castigue, la otra le aconsejaba, que jamás mienta aunque las consecuencias le duelan. Una señora se acercó y le pasó $ 4 pesos; Ante el gesto, las chicas, también le dieron $ 5 pesos cada una. Así el niño junto $ 19 pesos… ya calmado, me alivió. Así es que me despedí de el y de las chicas. Cuando estaba por cruzar la calle decidí no venir en taxi, me pareció una ostentación ante tanta miseria social. Haci que me encamine a tomar el ómnibus. Mientras en mi interior, rogaba por ese niño, para que no lo lastimen en su casa. Esta mañana, Una de las chicas, entró al negocio; diciéndome “ el niño es un mentiroso! Somos unas tontas! Sorprendida le pregunte porque! Y me respondió que el encargado de seguridad de la cochera de la cuadra, le dijo que desde hace pocos días, pasada las 20.00 hs. comienza a llorar sentadito en cualquiera de las puertas de los negocios y siempre con el mismo cuento… que le robaron el dinero de las venta de “bollitos”.
- Nos sentamos las dos en el sofá- y a punto de soltar un comentario. Ella dijo bajando la cabeza. Lo importante fue haber tenido la oportunidad de un gesto de bien. Y ojala este siempre atenta, para no dejar pasar todas las oportunidades que se presenten.
Pensé entonces: que raro, no esta furiosa. La mire en silencio. No tenía sentido hablar. Ella había comprendido perfectamente. Y se había quedado con lo mejor de esa experiencia, de mentira, de robo, de decepción. Se quedó con la paz de haber hecho lo que tenía que hacer: acercarse, ayudar…

Los buenos sentimientos estafados son una constante…y no podemos decir que nadie es responsable. Esta es ya una cadena de corrupción social. Nuestro País tiene una taza muy alta de pobreza, que los políticos quieren maquillar con planes sociales. Estos planes, están generando falta de esfuerzo, propósito personal y colectivo para buscar estudiar emprendimientos, que ayuden a crecer a una sociedad corroída por la violencia social, como la inseguridad, el desempleo, la impunidad...

Cristina

miércoles, 7 de julio de 2010

Metanoia.


Literalmente, es una palabra Griega que significa “cambio de mente”. No obstante el sentido pleno es algo más. A menudo es traducida como "arrepentimiento". Pero esta clase del arrepentimiento no es sobre una pena o culpa o vergüenza; Metanoia, implica tomar una decisión de girar, afrontar una nueva dirección. Dar vuelta hacia la luz.
Me pregunté una vez, que luz? … y como se logra?. No tuve respuesta hasta pasar por la experiencia, sin darme cuenta, ni entender. En plena batalla ante la locura de dejarme llevar por ella, o la lucha de vivir para contarlo. Aún así tengo que valerme de un ejemplo, para explicarlo…

Imaginemos estar de pie en un círculo de gente. En el centro del círculo hay una fuente de luz. Pero en vez de mirar el centro y la luz, estamos a espalda a la luz, mirando hacia fuera. De esta forma, volviéndose lejos de la luz, todo lo que podemos ver, es nuestra propia sombra. Sin poder ver la luz. Alcanzamos a examinar nuestra sombra. No vemos a los demás en el círculo. Nos damos cuenta que estamos desconectados y solos en la oscuridad.

Ahora imaginemos girar para dar la cara a la luz que está en el centro del círculo. La oscuridad se disipo. Las sombras están detrás de nosotros. Podemos ver a la gente que está de pie junto a nosotros. Podemos ver que la luz brilla en cada uno y que todo está relacionado en un único resplandor.
Tomar la decisión de girar, para dar vuelta lejos de la sombra, para dar la cara a la luz: esto es metanoia.

Cristina