jueves, 25 de febrero de 2010

Dentro mío


Te guarde en un jardín, arbolado de flores.
Donde los niños, juegan inocentes y confiados.
Donde estrechos caminitos, llevan a una fuente.
Donde dejo correr, mis letras en poesía,
Fluyendo en el agua cantarina.

Te guarde, para tenerte siempre,
Floreciendo en la arboleda fresca, de la brisa.
Que besa con ternura, mis mejillas.
Llenando de caricias, nuestras manos.

Cantarina el agua de poesía,
Jugando con pétalos de azahares
La fuente del jardín, que fluye mío.
Te alcanza cada día…
Con brisa que no cesa de suspiros